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Recopilación de la doctrina del Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales sobre la modificación de los pliegos que rigen la licitación
14/01/2021
Resolución 787/2020 Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales.

La Resolución 787/2020 recopila la doctrina del Tribunal sobre las opciones para la modificación de los pliegos que rigen la licitación y sus consecuencias, que podemos sintetizar en lo siguiente:

  • Los pliegos que rigen la contratación no pueden, con carácter general, una vez aprobados, ser modificados por el Órgano de contratación, si no es a través de alguno de los cauces que el ordenamiento jurídico articula para ello:
    a) el cauce de la rectificación de errores materiales, de hecho, o aritméticos previsto, con carácter general, en el artículo 109.2 de la Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas (LPAC),
    b) el cauce de la revisión de oficio de los actos nulos de pleno derecho previsto en el artículo 106 LPAC,
    c) y el cauce de la declaración de lesividad y posterior anulación ante la Jurisdicción Contencioso-Administrativa de los actos anulables previsto en el artículo 107 LPAC.
  • La rectificación como tal, en principio, solo es posible cuando se trata de corregir errores materiales, aritméticos o de hecho, debiendo en esos casos ampliarse el plazo de presentación de ofertas cuando se produzca una “modificación significativa”.
  • El error material, de hecho o aritmético consiste en la corrección que no implique un juicio valorativo, ni exija operaciones de calificación jurídica, por evidenciarse el error directamente, al deducirse con plena certeza del propio texto, sin necesidad de hipótesis o deducciones, o que se trate de meras equivocaciones elementales, que se aprecien de forma clara, patente, manifiesta y ostensible, evidenciándose por sí solos, sin que sea preciso acudir a ulteriores razonamientos, ni a operaciones valorativas o aclaratorias sobre normas jurídicas.
  • Cuando la modificación de los pliegos vaya más allá de la corrección de un error material de hecho o aritmético, será necesario retrotraer las actuaciones.
  • Sin embargo, en determinados supuestos y en aras del principio de economía procedimental, por excepción a lo anterior, es admisible una rectificación de los pliegos que vaya más allá del mero error material.

Sería el caso de una modificación del pliego producida cuando el procedimiento de licitación se encuentre en una fase de tramitación inicial en la que únicamente se haya procedido a la publicación de los preceptivos anuncios. En este caso, en aras de los principios de economía procedimental y de celeridad, nada impide acordar una rectificación de los pliegos y dar publicidad a dicha modificación con nuevos anuncios en los que se establezcan nuevos plazos para la presentación de proposiciones y la correlativa modificación de las fechas de apertura pública de las ofertas. En opinión del Tribunal, esta actuación resulta plenamente garantista con los derechos de los licitadores y consigue un resultado idéntico al que se habría alcanzado con la anulación del procedimiento y la iniciación de otro posterior. Es más, el artículo 152 LCSP supedita el desistimiento del procedimiento por el órgano de contratación a la circunstancia de que concurra una infracción “no subsanable” de las normas de preparación del contrato o de las que regulan el procedimiento de adjudicación.